Damas y caballeros, el nombre es Fabricio Quisbert, de la generación de 1994, de La Paz, Bolivia. Considerada una ciudad pintoresca para todos los que la visitan. Mercadólogo de profesión, estudié Publicidad y Marketing en la Universidad Privada "Franz Tamayo", especializado en Marketing estratégico, ya que me encanta planificar las cosas, desde mi día a día, mis tiempos, proyectos, metas, hasta lo que comeré el fin de semana. Amante de las parrillas y las pastas italianas, cocinero amateur los fines de semana en casa. Si me definiera en 3 palabras serían: Creativo, leal, Best.
La vida me llevó a ser intérprete y profesor de Inglés, tras la pandemia tuve que buscar más oportunidades para trabajar. Tengo una fascinación con el idioma y las oportunidades que me trajo — sueño con conocer el Reino Unido y visitar ciudades como Edimburgo.
Junto a eso, la actuación, tanto de teatro como audiovisual, ha sido parte de mi esencia: desde interpretaciones de La Bella y la Bestia hasta Piratas del Caribe, documentales, uno que otro film, teatro popular y contemporáneo. En Bolivia no es fácil subsistir en el mundo artístico, así que opté por combinar mis distintos gustos para salir adelante en diferentes áreas.
Ante cada adversidad que se presenta, siempre hay una mejor forma de hacer las cosas y de encontrar soluciones. Es ideal buscar otro camino y no rendirse, porque uno puede sorprenderse por los resultados que se pueden conseguir cuando se persevera. El tiempo sana todas las cosas, y mientras transcurre, la experiencia se convierte en la mejor aliada.
Recuerden, Good vibes only, Tululines. El mundo Cocolín gana creyentes todos los días.